Una mirada hacia el mundo clásico a través del arte: El Partenón

14 enero 2009 a las 22:48 | Publicado en Cultura | 2 comentarios

Por Resurrección García Iniesta (Dto Geografía e Historia)

El Partenón puede considerarse el edificio más representativo del arte griego clásico y un símbolo del esplendor de la sociedad ateniense en el siglo V a. C, que ha pasado a la historia como el siglo de Pericles.

El Partenón

Ilustración 1: El Partenón

INTRODUCCIÓN

Los historiadores coinciden en considerar los siglos V y IV como el período de oro de la escultura y la arquitectura en la Grecia clásica, no sólo por la gran cantidad de obras realizadas, sino también por los elementos decorativos, la utilización de técnicas constructivas avanzadas y sobre todo por el grado de perfección y refinamiento alcanzado en las obras realizadas. En la mayoría de los casos, se trata de obras de carácter religioso, santuarios o templos, dedicados a los numerosos dioses presentes en la sociedad griega clásica .

El siglo V es el siglo de Pericles, gran estratega político y orador ateniense, que supo rodearse de las personalidades más brillantes del momento, hombres que destacaron en todos los ámbitos de la vida política, social y cultural de la sociedad ateniense: políticos-oradores como Pericles, filósofos (Platón, Aristóteles y Sócrates), historiadores (Herodoto), escritores (Homero), arquitectos (Ictino y Calicrátes), escultores (Fidias, Mirón, Praxíteles), etc. Todos ellos, contribuyeron al fomento de las artes y las letras y le dieron a la Grecia Clásica y a la ciudad de Atenas un esplendor que no se ha vuelto a repetir a lo largo de la Historia. También, se realizaron importantes obras públicas y se mejoró la vida de los ciudadanos. De ahí que el siglo V haya pasado a la historia como el siglo de Pericles, que coincide con el máximo esplendor de la Grecia clásica y tiene en el Partenón el edificio más representativo.

La Grecia clásica es un período en el que hunden sus raíces la mayoría de las aportaciones culturales de la sociedad occidental actual. Con cierta frecuencia queremos recordar la influencia del mundo clásico en edificaciones y manifestaciones artísticas, de todo tipo. No cabe duda, que parte de esa esencia clasicista queda grabada en nuestras retinas y sabemos relacionarla e identificarla, con posteriores periodos de la historia. Se ha relacionado “lo clásico” con el concepto de calidad, entendiéndose por tal, algo digno de ser imitado. En esta ocasión nos acercamos al mundo clásico a través de una de sus manifestaciones artísticas más conocidas de la Historia del arte, El Partenón, catalogado como patrimonio de la humanidad, por UNESCO.

IDENTIFICACIÓN DE LA OBRA

El Partenón es un ejemplo de templo clásico griego dórico. Fue construido durante el mandato de Pericles (447-438 a. C.), época de máximo esplendor de la Grecia clásica y, en concreto, de la sociedad ateniense.

Se ha considerado, y no sin razón, al Partenón el tipo de templo más perfecto a lo largo de toda la Historia del Arte. Es un claro ejemplo de templo clásico griego dórico, de tipo periptero-octástilo. Estaba localizado como era costumbre en un lugar elevado, la acrópolis de Atenas. Se trataba de un templo dedicado a la diosa Athenea Partenos, diseñado por Ictino y Calícrates entre los años 447- 432 a .d. C..

Sin lugar a dudas, se trata del edificio más representativo del arte griego clásico y marca la culminación del estilo dórico. Su belleza hace que esté considerado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

CARACTERÍSTICAS FORMALES

Su construcción fue proyectada por los arquitectos Ictino y Calícrates, aunque se atribuye a Fidias la dirección y coordinación del conjunto; así como las esculturas que decoran el friso de la cornisa y la monumental escultura de la diosa Atenea Parthenos, que da nombre al edificio y que originariamente se localizaba en la sala central del templo (cella o naos).

El edificio presenta una estructura armónica, con una planta rectangular, que responde a la clásica división tradicional en tres espacios (pronaos, naos y opistodomos) al que se ha añadido la sala de los vestales (con cuatro columnas de estilo jónico).

planta del Partenón

Ilustración 2: planta del Partenón


En la cella o naos se encontraba la monumental estatua crisoelefantina de la diosa Atenea Parthenos, realizada por Fidias en oro, con adornos en marfil y piedras preciosas, de 12 metros de altura para cuya elaboración se utilizaron 1200 Kgr. de oro.

copia de la estatua de la diosa Athenea Parthenos

Ilustración 3: copia de la estatua de la diosa Athenea Parthenos

La columnata o peristilo que rodea al templo responde a los cánones clásicos. Las columnas, de la majestuosa columnata, sostienen el entablamento que se divide en tres partes: arquitrabe, friso (con triglifos y metopas) y una cornisa sobresaliente, que cierra el frontón decorado por Fidias con un impresionante grupo escultórico.

frontón atribuido a Fidias

Ilustración 4: frontón atribuido a Fidias

En cuanto a las técnicas constructivas y los materiales utilizados, a excepción de la techumbre, de madera, el Partenón fue construido, en su práctica totalidad con mármol procedente del monte Pentélico. En su construcción no se utilizó argamasa sino una especie de grapas de plomo fundido.

En lo que a decoración se refiere, el edificio estaba decorado originariamente un total de 92 esculturas en relieve del mismo mármol, que representan escenas mitológicas y de culto destacan los impresionante altorrelieves del friso los bajorrelieves de las metopas, obra de Fidias. En la actualidad la mayor parte de las esculturas pueden contemplarse en el Museo Británico de Londres.

Las enormes dimensiones del edificio añaden fortaleza a la armonía del edificio. En la construcción del edificio se utilizó el número áureo y se realizaron numerosos cálculos matemáticos en el diseño del edificio, para corregir las desviaciones ópticas. El objetivo de éstas era llegar a producir en el espectador un efecto óptico de extrema perfección y sublime armonía. Se dice que el Partenón griego se construyó de tal manera que sus proporciones estuvieran en sección áurea, buscando la máxima perfección en relación con el ideal de belleza clásico griego. Así se lograba un especial equilibrio estético y armónico. A ello obedece que se realicen una serie de reajuste ópticos, para lograr dicho objetivo, combando algunos elementos de la fachada como el entablamento, la cornisa e incluso acercando las columnas laterales.

alzado y sección del Partenón

Ilustración 5: alzado y sección del Partenón

Arquitectónicamente este templo responde a todos los particularismos técnicos conocidos, para lograr el ideal de belleza clásica: proporción, equilibrio y armonía con el entorno. Para ello se realizan reajustes ópticos, en su proceso constructivo y se utiliza un módulo de proporción. El Partenón, siendo un edificio de enormes dimensiones a simple vista presenta una gran armonía que le convierte en paradigma de ideal clásico, tan repetido posteriormente en numerosas obras tanto en el período del Renacimiento como en el Neoclásico.

El Partenón ocupa el espacio principal del conjunto de la Acrópolis de Atenas, como se puede comprobar en la ilustración nº 6.

Se construyó sobre una colina de de 156 metros de altitud. Al recinto fortificado se accede a través de una monumental puerta “Los Propileos”. El recinto está pensado para forzar a los visitantes a realizar un recorrido que mostrara los distintos ángulos del Partenón, principal atracción de la Acrópolis. A causa del privilegiado emplazamiento de la acrópolis ésta fue invadida varias veces a lo largo de la historia. Pasó a ser templo cristiano, mezquita y polvorín en la guerra entre los turcos y los venecianos, en el siglo XVII. En 1687 terminó estallando a causa de los disparos que realizaron sobre él los venecianos.

vista general de la Acrópolis (Atenas)

Ilustración 6: vista general de la Acrópolis (Atenas)


SITUACIÓN ACTUAL DEL MONUMENTO

Pese a que se mantiene la estructura del monumento arquitectónico, los avatares sucedidos a lo largo de más de 2500 años de historia y la contaminación han producido un importante deterioro del edificio. Por otro lado, el expolio por parte de los británicos, del rico programa escultórico que decoraba este edificio, como es el caso del friso del Partenón (que actualmente puede contemplarse en el Museo Británico), también lo ha dañado irremediablemente.

recientes protestas sociales

Ilustración 7: recientes protestas sociales


2 comentarios »

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  1. elpatenonesmuybonito

  2. Me pareció muy interesante…


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