El pollito Ito.

4 marzo 2010 a las 12:45 | Publicado en Relatos-poemas | 2 comentarios

Erase una vez una gallina que estaba esperando que naciera su hijito, el pollito Ito.

Estaba tan nerviosa, que no hacía nada más que pasear por el corral, de aquí para allá, esperando a que el pollito Ito abriera su cascarón, pero nada, pasaba el tiempo y el pollito no nacía.  Así cada minuto y hora que pasaba la gallina se ponía más y más nerviosa. Así que pasó por el corral el gallo y le dijo:

–         Mamá gallina, ¿por qué no vas a darte un paseo?  Yo vigilaré que no le pase nada a tu hijito, mientras tú te relajas ¿vale? Le preguntó a la gallinita.

–         Ella, se lo pensó  un momento y luego  le dijo: muchas gracias señor gallo. Estiraré las patas y me daré un paseo para relajarme y estar muy feliz para cuando nazca mi pollito Ito.

La mamá gallina salió del corral y se fue alejando mientras que con su pico, iba picoteando la hierba del camino.

Pero mientras tanto,  en el corral,  estaban pasando cosas: el gallo se subió a un palo en el gallinero, y se quedó dormido, y el pollito Ito estaba comenzando a romper su cascarón. Cuando finalmente terminó de nacer, el pollito no veía a su mamá, que tantas ganas tenía de conocer y darle un beso, así que como el pollito Ito era muy valiente –sin dudarlo-  salió del corral en busca de su mamá.

Lo primero  con lo que se encontró fue con la señora oveja y le pregunto: ¿eres mi mamá?, y la oveja le contesto: -bee, no pollito Ito, no soy tu mamá, aunque también soy blanca como ella- lo siento pero tienes que seguir buscando.

El pollito Ito se puso muy triste, pero enseguida se animó y continúo buscando a su mamá.

El pollito Ito siguió por el camino buscando y buscando, un poco enfadado por no saber cómo encontrar a su mamá; pero por allí había una vaquita que lo estaba observando, la vaquita pensó: -¡pobre pollito, tan pequeñito y solo!-, me acercaré y le preguntaré que es lo que le pasa.

–         Muuu, hola pollito ¿por qué tienes esa carita tan triste y seria?

–         Hola señora. Estoy triste porque no encuentro a mi mamá. ¿Eres tú mi mamá? Eres blanca como yo.

–         Muuu, no pollito no soy tu mama, soy blanca pero yo soy una vaca y  también tengo manchas negras, -¿las ves?- Pero si quieres te acompaño a buscar a tu mamá. Seguro que entre los dos la encontramos pronto, ¿quieres?

–         Gracias señora vaca. Ahora estoy muy contento, porque no estoy solo y me vas a ayudar. ¿Por dónde buscamos?

–         Mira pollito seguiremos por el camino y preguntaremos a los otros animales que si han visto a tu mamá.

Así que ahora el pollito Ito ya no está solo y tampoco tiene miedo porque sabe que tiene una amiga que le va ayudar a encontrar a su madre.

Los dos amigos siguen juntos por el camino, van hablando,  riendo  y la vaca le va explicando cosas al pollito. El pollito está muy contento.

De pronto se dan cuenta de que a lo lejos hay un animal que es blanco y a lo mejor puede ser la mamá del pollito Ito. Los dos amigos van corriendo al encuentro, y entonces el pollito pregunta –Hola ¿eres tu mi mamá? Te pareces a mí y también eres blanca.

El animalito contesta – lo siento pollito, soy blanca y si es verdad que nos parecemos, soy la prima de tú mamá,  yo soy la señora oca.

Entonces la señora vaca le pregunta – ¿has visto a la mamá de mi amigo, el Pollito Ito?

-No, esta mañana no he visto a nadie por aquí, pero por el lago se oye mucho jaleo, a lo mejor está allí. Adiós pollito Ito, adiós señora vaca.

Los dos amigos siguen el camino hacia el lago, pensando que ahora si van a encontrar a la mamá del pollito Ito.

El camino se hace largo pero como los dos amigos van juntos, haciendo bromas y cantando canciones el tiempo se le va pasando muy rápido, por fin llegan al lago.

Allí hAy unos cuantos animales, bebiendo agua, bañándose en el lago y divirtiéndose juntos. La señora vaca se acerca y les pregunta: – Muuu, ¡hola amigos! ¿Habéis visto a la mamá de mi amigo el pollito Ito?

¡Hola pollito! –Contestan los animalitos-  No, no la hemos visto por aquí, pero seguro que está cerca, porque teniendo un hijo tan guapo no puede estar muy lejos.

El pollito Ito se ha vuelto a poner un poco triste, pero pensándolo mejor sabe que tiene una amiga y que le está ayudando a buscar a su mamá, así que en seguida se pone contento y piensa que es un pollito muy afortunado.

El pollito Ito le dice a su amiga la señora vaca, que aunque estén un poco cansados tienen que seguir buscando a su madre, ya que si no, pronto llegará la noche y él tendrá que dormir sin su mamá.

La señora vaca le contesta: -Muuu, pollito Ito, no tienes que preocuparte  por nada, porque yo tengo muchos amigos en la granja y sé que con la ayuda de todos vamos a encontrarla y además no tengas miedo que seguro que esta noche duermes con ella, porque tú mamá te quiere mucho y también te buscara.

Así que pollito Ito ya más tranquilo y su amiga la señora vaca, se ponen en camino. Pronto la señora vaca se da cuenta que ya mismo se va hacer de noche, y antes de que pollito Ito tenga miedo, la señora vaca le dice que tienen que ir un poco más deprisa, aunque estén cansados ya que es mejor que recorran el camino lo antes posible para llegar otra vez al establo.

-Mientras tanto la mamá gallina, ha terminado su paseo, ya se ha tranquilizado y todo el rato ha estado pensando en las ganas que tiene de ver a su hijito, que seguro que es muy guapo y listo y que lo quiere mucho. Está deseando de cogerlo, acariciarlo y darle calor. Seguro que su hijo es un pollito feliz-.

El pollito Ito y la señora vaca se dan mucha prisa y antes de darse cuenta, ya están de vuelta en el corral. Y sorpresa ¡dentro del corral está la señora gallina que ya ha vuelto del paseo! La señora vaca reconoce enseguida a la mamá del pollito Ito y muy contenta le dice al pollito:

-Corre pollito Ito, que tu mamá ya ha vuelto y te está buscando, ¡corre que no se asuste y que te de un abrazo fuerte!

La mamá gallina ve a su hijito y sale a su encuentro y por fin, mamá e hijo se pueden dar un abrazo y un beso muy, muy grande.  Pollito Ito está radiante de felicidad ya que por fin ha encontrado a su mamá  y ya no separará de ella, su mamá  lo protegerá, ya no tendrá miedo, ni estará triste y será el pollito más feliz del corral.

La mamá gallina le da las gracias a la señora vaca y pollito Ito se despide de ella diciéndole que será su amigo siempre.

Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado y todos vivieron felices y comieron perdices.

Luisa María Biedma

Alumna de CFGS de Educación Infantil.

2 comentarios »

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  1. son adorables

  2. quisiera saber que come como se reproduce y donde vive gracias


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